23 de mayo de 2012

Goya, "fotógrafo" de la moda de la Época

Francisco José de Goya y Lucientes (1746-1828) pintor y grabador español, fue el artista europeo más importante de su tiempo. Nace a mediados del siglo XVIII, llamado  siglo de la Ilustración. Un período crucial de grandes cambios en la sociedad de aquel tiempo. Las creencias, costumbres, modas, incluso las Letras y las Artes sufren un movimiento convulsivo.
Goya fue un genio extraordinario, gran visionario, cultivador de todos los géneros y todos los temas. Su mirada artística abarca lo mismo, lo trágico y lo cómico, lo real y lo fantástico, lo palaciego y lo plebeyo; lo brillante y lo tenebroso, la paz ingenua enfrentada a la locura; ¡ y como olvidarnos de lo pintoresco! 

Al ser un artista que vive a caballo entre dos siglos, vive la transición de dos estilos muy diferentes...el final del Barroco y el Neoclásico y esa evolución la vamos a ver en sus cuadros...

Retratista oficial de la Casa Real, de políticos, burgueses,...entre otras muchas obras. Como retratista vamos a poder ver en sus retratos esa transición de la moda entre el estilo rococó y el neoclásico. Sus cuadros, por decirlo de alguna manera, son las mejores "fotografías de moda", en color, que nos han llegado de esa época.

Goya-1789                                                 Goya 1814
En estos dos retratos, pintados por Goya, el del monarca Carlos IV y su hijo Fernando VII, ya de monarca, se ve la evolución de las prendas, en sus respectivas regencias. El traje de Carlos IV es de influencia francesa, de estilo más recargado y lleno de bordados, con la casaca, la chupa y el calzón, que se llevaba con medias y zapatos con hebillas, aunque aquí no se puede observar al no estar de cuerpo entero. El traje de Fernando VII ya es de influencia inglesa, menos recargado en sus bordados, con el frac, el chaleco y el pantalón largo con las botas. 

                      Retrato de María Luisa de Parma con tontillo
Batas a la francesa en seda con bordados en oro, armadas con tontillos que se complementan con sombreros, bonetes y tocados adornados con grandes plumas irán dejando paso a...

Retrato de la Duquesa de Benavente
...Vaqueros a la inglesa en rasos de seda, indianas de algodón, tafetanes, más simples en bordados y de mayor comodidad, por decirlo de algún modo!!!, que finalmente se quedarán en los armarios de las damas, para dar lugar a una moda más sencilla...

Retrato de la Condesa de Chinchón
...una moda libre de artilugios interiores y que deja entrever, en algunos casos, la silueta de las damas, con cierta influencia en lo clásico,  de líneas tubulares,  de gran comodidad y más sencilla en sus tocados. 
¡¡¡Toda una revolución en el vestir de las damas de la época!!!.


Retrato de Juan López de Robredo 
Casacas de terciopelo con cuellos altos y chupas en seda, con ricos y recargados bordados en oro y plata, se complementan con las camisolas con chorreras y los pañuelos al cuello, que poco a poco se irán sustituyendo por...

Retrato de Sebastián Martínez
... fracs de grandes solapas, normalmente en colores oscuros y lisos, siendo las rayas el único adorno permitido, ya que en el chaleco era donde se permitía el juego del diseño de las rayas y estampados. El traje de estilo inglés, más sencillo y cómodo de llevar, que va a compartir moda en la época con...

Retrato de Pedro Romero
...un traje tipicamente español y que reivindica lo castizo frente a unas imposiciones en la moda extranjera imperante, el traje de Majo, conocido en la actualidad como "goyesco" y que será el antecesor de traje de torero actual.

2 de mayo de 2012

"Traje Burgués-El Frac"

El Traje burgués consta de tres piezas, el frac (casaca), la chupa que se irá acortando hasta convertirse en el chaleco y el calzón, que posteriormente será sustituido por el pantalón.
El frac, que es un tipo de casaca, se caracteriza por estar cortado recto en los delanteros a nivel de la cintura y cruzado sobre el pecho, tiene grandes solapas con el cuello vuelto y sus faldones traseros abiertos. Suele ir en colores lisos y es en el chaleco donde se permite jugar con el diseño, los colores y los estampados, principalmente las rayas y normalmente en tejidos de algodón como la indiana, para diario.
El frac es más práctico y funcional, sobre todo a la hora de montar a caballo, debido a su corte delantero.

Los hombres españoles seguían los dictados de la moda inglesa, sustituyendo sus casacas por el frac. En un principio eran de colores, pero pronto se convertirían en una prenda de paño color oscuro, sobre todo negro.


"El Frac en España"


Se empezará a poner de manifiesto un hecho social que sería imparable: el ascenso y creciente fuerza de la burguesía, una clase que había ido adquiriendo un poder económico que no se correspondía con el poder político y social que las viejas monarquías de Europa le asignaban. Hasta la Revolución industrial las diferencias sociales habían estado patentes en el vestido, tanto de los hombres como de las mujeres.

Paulativamente, vamos a asistir a una democratización del vestido y será esta prenda, el frac, un claro ejemplo de ello y la burguesía se convertirá en su nuevo cliente. Al tratarse de una clase trabajadora exige trajes  sencillos de llevar y de mantener, busca, por lo tanto, un traje que fuera práctico, ligero y fácil de vestir, frente al traje que vestía la aristocracia que era predominantemente decorativo, pesado, muy complejo y suntuoso.
La utilización del frac quedó definitivamente establecida a principios del S.XIX, momento en el que se generalizó el sombrero de copa y los grandes corbatines al cuello. Y tras la caída de Napoleón, "el frac y el pantalón" será el traje de todo ciudadano, independientemente  sea su clase social.
El frac es una prenda que ha pervivido hasta nuestros días. En la actualidad se ha quedado solamente en los Trajes de Etiqueta y cuenta con una serie de normas establecidas, de según la hora del día, el tipo de acto y la solemnidad del mismo.

Retrato de Don Pedro Duque de Osuna. Goya

Retrato de Don Francisco de Borja Tellez Giron, 1816

"La Moda Masculina de influencia inglesa"


Antes de la Guerra de la Independencia (1808-1814) los hombres ya seguían los dictados de la moda inglesa,  ya que usaban ropas cómodas y prácticas, más acordes con la vida al aire libre, y menos influenciadas por la Corte que las vestiduras francesas. Muchas de las casacas se fueron sustituyendo por el frac, aunque como pasa en cualquier evolución de una prenda, convivieron durante un tiempo. Al igual que el frac pasó a sustituir a la casaca, la chupa fue sustituida por el chaleco (acortándose a la altura del talle) y el calzón será pronto sustituido por el pantalón.
Junto a la hegemonía francesa, en Europa, hay otra nación en auge: Inglaterra, que en estos momentos está construyendo su gran imperio marítimo y colonial.
Con la Revolución Industrial (1764) se acelera de una forma muy rápido la industria textil algodonera y la siderurgia. La industria algodonera, bajo el estímulo de una fuerte demanda, fue la primera en introducir uno de los principales elementos de esta Revolución: la máquina. Estas máquinas, que permitieron la mecanización de la hilatura y el tejido, fueron algunos de los ejemplos que permitieron la revolución de este sector, siendo espectaculares en poco tiempo...

29 de abril de 2012

"El Chal de Cachemira...el más deseado"

Esta prenda, que formó parte de la vestimenta de la época, se convirtió en un signo de buen gusto y distinción. Cómo ya dije anteriormente, hay multitud de retratos de damas de la época, donde aparecen ataviadas con sus elegantes trajes, cuya única nota de color la ponen estos chales y las joyas que llevaban como complemento a sus trajes.
Retrato de la Emperatriz Josefina, 1808
El "cachemir" se puso de moda en Europa en el siglo XVIII, con los famosos chales que llegaban de la zona de Cachemira, en la India.

El cachemir es una de las fibras de lana naturales más finas y apreciadas del mundo. Se obtiene del pelaje de una raza de cabra (Capra lincus) y la más apreciada es la que vive en las altas cumbres del Himalaya.
Marie-Françoise Rivière,1806
El animal en estado salvaje muda su pelo a principios del verano y es recogido manualmente por los habitantes de las montañas. Las cabras domésticas producen un cachemir de inferior calidad. El pelo, que puede ser de color blanco, marrón, gris o rojizo, se tinta muy fácilmente.

Es una fibra muy valiosa por su tacto, peso, flexibilidad y suavidad, es la más lujosa que existe y también la más cara.
Posteriormente, y a causa de la demanda, los comerciantes franceses propusieron fabricar imitaciones. Los chales fabricados en la zona de Lyon, fueron los más demandados por las francesas, ya que eran de gran calidad y exquisito colorido. 

Desde mediados del siglo XIX, la lana de cachemir se vendía en los almacenes Liberty de Londres, era de excelente calidad por su finura y poco peso, pero resultaba muy cara y se estropeaba con facilidad. Arthur Liberty, propietario de la tienda, encargó a los tejedores ingleses la fabricación de un tejido de idénticas características, con fibras traídas de Cachemira, a la que terminarían bautizando en 1879 con el nombre de "cachemira umritza", que tuvo un gran éxito tanto dentro como fuera de Gran Bretaña. El tejido tenía las mismas características que el hecho en la India, se hacía con tintes neutros y naturales y era más duradero. Las largas fibras que tenían en la superficie lo hacían muy atractivo.

Y voy a terminar con la observación de que el término "cachemir" se utiliza también para designar tejidos de un estampado característico, ya que los chales de cachemir, que venían de la India, lo tenían.