22 de septiembre de 2012

Moda Goyesca....."El MAJISMO"

Como hace tiempo que tengo esto un poco abandonado, por motivos del comienzo de un nuevo proyecto personal y tengo menos tiempo para dedicarle, si me gustaría continuarlo en los ratitos que tenga, aunque sea con "cuentagotas"...
Y para no perder el hilo, voy a enlazar el último tema del que hablé, el de la Moda vista por Goya, como fotógrafo de la época, con el "Majismo" o la moda "Goyesca" como se conoce en la actualidad.


EL QUITASOL- GOYA [1777]

En Madrid estaba la Corte y su moda siempre estaba al último grito, pero Cádiz, en cuestión de moda, no fue menos importante al ser una ciudad de comerciantes y tener una situación estratégica. Era una ciudad en la que sus damas parecían especialmente entregadas al consumo de la moda, y destacaba en la memoria de casi todos sus visitantes por el lujo alcanzado en sus vestimentas y las extravagancias de sus modas. Estamos frente a una ciudad de contrastes, en la que convivía una aristocracia nacional junto a una burguesía europea de comerciantes, por ser una ciudad portuaria. Por lo tanto, nos encontramos ante una moda castiza, que reivindica nuestros valores nacionales y que convive con una moda internacional.  

LA GALLINA CIEGA- GOYA [1788-1789]
En este cuadro de Goya vemos el contraste de esa moda nacional y castiza, frente a la internacional, que está representada en la pareja del fondo, el hombre que está a la derecha con la casaca marrón y la dama con el sombrero de grandes plumas en la cabeza.


Por lo tanto y en paralelo a la moda internacional, en España se da otra propia de un colectivo social muy diferenciado, un determinado sector del pueblo: son los denominados Majos y Majas, que reivindican lo castizo.


En esta ampliación podemos ver, más claramente, como era el traje de los majos y las majas. El de ellas se componía de una basquiña (falda) y un monillo o chaquetilla afracada y en el pelo una caramba de cintas de seda y redecilla para sujetarlo. El traje de él estaba compuesto por jaqueta o chupetín, el calzón, las medias de seda, zapatos de hebilla grande y cofia en el pelo.

Los Majos y Majas eran personajes de barrios humildes de Madrid que, a finales del S.XVIII y principios del S.XIX, llegaron a ser muy populares. Se distinguían no solo por su manera de vestir sino también por su actitud: seguros de sí mismos, descaradas las mujeres, desafiantes los hombres. El Majo se dedicaba a los más diversos oficios: carpintero, albañil, herrero, carnicero, tallista,… y esa actitud que los caracterizaba, de desparpajo y gallardía, levantó críticas pero, al mismo tiempo, se consideró muy seductora.

EL MAJO DE LA GUITARRA- RAMON BAYEU [1786]
A los Majos y Majas, posteriormente, se les conoce también como “Goyescos” y "Goyescas", "Manolos" y "Manolas"... Esa actitud de desparpajo y seducción y, sobre todo, la forma de vestir, es lo que gustó a la nobleza, de forma que a finales del S. XVIII comenzó el fenómeno denominado “Majismo” en el que las clases privilegiadas adoptaron la forma de vestir de estas gentes de barrios humildes, pero con tejidos y adornos mucho más ricos.
RETRATO DE PEDRO MOCARTE- GOYA [1805]



RETRATO DE PEDRO ROMERO- GOYA [1795-98]
Viendo estas imágenes se nos viene a la mente un traje que  tiene mucho arraigo en nuestras costumbres....y es que el "Traje de Majo" es el precedente del "Traje de Torero" actual.


El traje de majo, que está expuesto en el Museo del Traje de Madrid, se compone de :jaqueta (como se decía en la época), calzones, chaleco y faja.
La jaqueta, es una especie de casaca, corta y entallada, con cuello de tirilla y una pequeña solapa en pico. Está realizada en seda color verde y su interior forrada de lino (espalda y mangas) y de seda (delantero y puños), presenta las costuras decoradas con un cordoncillo metálico. Sus mangas estrechas y alargadas, cuyas copas están decoradas con cintas realizadas en "gros de Nápoles", con doble trama.
Los calzones, de seda verde, se ciñen al talle con una cinturilla irregular,  más ancha en el delantero que en la espalda y se cierra por medio de cinco ojales y dos ojetes, en el delantero y la espalda respectivamente.
El chaleco, con cuello de tirilla y delanteros confeccionados en seda, y espalda en algodón. Va adornado en el filo con un bordado y se cierra con botones forrados en seda.
La faja, en seda, se remata en sus extremos con un flecho deshilachado y torsionado en dos cabos, y anudado en los extremos.

Este Traje de Maja de finales del siglo XVIII está compuesto de un jubón de raso blanco, un Monillo (chaquetilla) de terciopelo negro con jockeys (hombreras) en los hombros de lentejuelas, pedrería y cordón de seda y una  basquiña de raso azul adornada con dos tiras de madroños haciendo la vez de volantes, que en la época se denominaban "falbalas", término francés y en España también se conocen con el nombre de "farfalá" o "faralá", son franjas, flecos o volantes que se ponen en los vestidos para hacerlos más vistosos.

  
Con los cambios de la Moda al comenzar el  Neoclásico, los trajes de maja también se adaptan a esos cambios, subiendo sus talles y estrechando sus faldas, yendo con el nuevo gusto y comodidad de la época.
Estos trajes  se exponen en el Museo del Traje de Madrid y son de principios del siglo XIX.

Y para finalizar una foto, actual, de la Infanta vestida con un cierto estilo goyesco, ...para que veáis que en la Moda todo deja huella!!!




23 de mayo de 2012

Goya, "fotógrafo" de la moda de la Época

Francisco José de Goya y Lucientes (1746-1828) pintor y grabador español, fue el artista europeo más importante de su tiempo. Nace a mediados del siglo XVIII, llamado  siglo de la Ilustración. Un período crucial de grandes cambios en la sociedad de aquel tiempo. Las creencias, costumbres, modas, incluso las Letras y las Artes sufren un movimiento convulsivo.
Goya fue un genio extraordinario, gran visionario, cultivador de todos los géneros y todos los temas. Su mirada artística abarca lo mismo, lo trágico y lo cómico, lo real y lo fantástico, lo palaciego y lo plebeyo; lo brillante y lo tenebroso, la paz ingenua enfrentada a la locura; ¡ y como olvidarnos de lo pintoresco! 

Al ser un artista que vive a caballo entre dos siglos, vive la transición de dos estilos muy diferentes...el final del Barroco y el Neoclásico y esa evolución la vamos a ver en sus cuadros...

Retratista oficial de la Casa Real, de políticos, burgueses,...entre otras muchas obras. Como retratista vamos a poder ver en sus retratos esa transición de la moda entre el estilo rococó y el neoclásico. Sus cuadros, por decirlo de alguna manera, son las mejores "fotografías de moda", en color, que nos han llegado de esa época.

Goya-1789                                                 Goya 1814
En estos dos retratos, pintados por Goya, el del monarca Carlos IV y su hijo Fernando VII, ya de monarca, se ve la evolución de las prendas, en sus respectivas regencias. El traje de Carlos IV es de influencia francesa, de estilo más recargado y lleno de bordados, con la casaca, la chupa y el calzón, que se llevaba con medias y zapatos con hebillas, aunque aquí no se puede observar al no estar de cuerpo entero. El traje de Fernando VII ya es de influencia inglesa, menos recargado en sus bordados, con el frac, el chaleco y el pantalón largo con las botas. 

                      Retrato de María Luisa de Parma con tontillo
Batas a la francesa en seda con bordados en oro, armadas con tontillos que se complementan con sombreros, bonetes y tocados adornados con grandes plumas irán dejando paso a...

Retrato de la Duquesa de Benavente
...Vaqueros a la inglesa en rasos de seda, indianas de algodón, tafetanes, más simples en bordados y de mayor comodidad, por decirlo de algún modo!!!, que finalmente se quedarán en los armarios de las damas, para dar lugar a una moda más sencilla...

Retrato de la Condesa de Chinchón
...una moda libre de artilugios interiores y que deja entrever, en algunos casos, la silueta de las damas, con cierta influencia en lo clásico,  de líneas tubulares,  de gran comodidad y más sencilla en sus tocados. 
¡¡¡Toda una revolución en el vestir de las damas de la época!!!.


Retrato de Juan López de Robredo 
Casacas de terciopelo con cuellos altos y chupas en seda, con ricos y recargados bordados en oro y plata, se complementan con las camisolas con chorreras y los pañuelos al cuello, que poco a poco se irán sustituyendo por...

Retrato de Sebastián Martínez
... fracs de grandes solapas, normalmente en colores oscuros y lisos, siendo las rayas el único adorno permitido, ya que en el chaleco era donde se permitía el juego del diseño de las rayas y estampados. El traje de estilo inglés, más sencillo y cómodo de llevar, que va a compartir moda en la época con...

Retrato de Pedro Romero
...un traje tipicamente español y que reivindica lo castizo frente a unas imposiciones en la moda extranjera imperante, el traje de Majo, conocido en la actualidad como "goyesco" y que será el antecesor de traje de torero actual.

2 de mayo de 2012

"Traje Burgués-El Frac"

El Traje burgués consta de tres piezas, el frac (casaca), la chupa que se irá acortando hasta convertirse en el chaleco y el calzón, que posteriormente será sustituido por el pantalón.
El frac, que es un tipo de casaca, se caracteriza por estar cortado recto en los delanteros a nivel de la cintura y cruzado sobre el pecho, tiene grandes solapas con el cuello vuelto y sus faldones traseros abiertos. Suele ir en colores lisos y es en el chaleco donde se permite jugar con el diseño, los colores y los estampados, principalmente las rayas y normalmente en tejidos de algodón como la indiana, para diario.
El frac es más práctico y funcional, sobre todo a la hora de montar a caballo, debido a su corte delantero.

Los hombres españoles seguían los dictados de la moda inglesa, sustituyendo sus casacas por el frac. En un principio eran de colores, pero pronto se convertirían en una prenda de paño color oscuro, sobre todo negro.


"El Frac en España"


Se empezará a poner de manifiesto un hecho social que sería imparable: el ascenso y creciente fuerza de la burguesía, una clase que había ido adquiriendo un poder económico que no se correspondía con el poder político y social que las viejas monarquías de Europa le asignaban. Hasta la Revolución industrial las diferencias sociales habían estado patentes en el vestido, tanto de los hombres como de las mujeres.

Paulativamente, vamos a asistir a una democratización del vestido y será esta prenda, el frac, un claro ejemplo de ello y la burguesía se convertirá en su nuevo cliente. Al tratarse de una clase trabajadora exige trajes  sencillos de llevar y de mantener, busca, por lo tanto, un traje que fuera práctico, ligero y fácil de vestir, frente al traje que vestía la aristocracia que era predominantemente decorativo, pesado, muy complejo y suntuoso.
La utilización del frac quedó definitivamente establecida a principios del S.XIX, momento en el que se generalizó el sombrero de copa y los grandes corbatines al cuello. Y tras la caída de Napoleón, "el frac y el pantalón" será el traje de todo ciudadano, independientemente  sea su clase social.
El frac es una prenda que ha pervivido hasta nuestros días. En la actualidad se ha quedado solamente en los Trajes de Etiqueta y cuenta con una serie de normas establecidas, de según la hora del día, el tipo de acto y la solemnidad del mismo.

Retrato de Don Pedro Duque de Osuna. Goya

Retrato de Don Francisco de Borja Tellez Giron, 1816

"La Moda Masculina de influencia inglesa"


Antes de la Guerra de la Independencia (1808-1814) los hombres ya seguían los dictados de la moda inglesa,  ya que usaban ropas cómodas y prácticas, más acordes con la vida al aire libre, y menos influenciadas por la Corte que las vestiduras francesas. Muchas de las casacas se fueron sustituyendo por el frac, aunque como pasa en cualquier evolución de una prenda, convivieron durante un tiempo. Al igual que el frac pasó a sustituir a la casaca, la chupa fue sustituida por el chaleco (acortándose a la altura del talle) y el calzón será pronto sustituido por el pantalón.
Junto a la hegemonía francesa, en Europa, hay otra nación en auge: Inglaterra, que en estos momentos está construyendo su gran imperio marítimo y colonial.
Con la Revolución Industrial (1764) se acelera de una forma muy rápido la industria textil algodonera y la siderurgia. La industria algodonera, bajo el estímulo de una fuerte demanda, fue la primera en introducir uno de los principales elementos de esta Revolución: la máquina. Estas máquinas, que permitieron la mecanización de la hilatura y el tejido, fueron algunos de los ejemplos que permitieron la revolución de este sector, siendo espectaculares en poco tiempo...